Qué significa ser padre de verdad

16 de junio de 20251 min
Qué significa ser padre de verdad

Ser padre es un estado especial

Ser padre es cuando no recuerdas la última vez que dormiste de un tirón, pero eres capaz de distinguir de una sola mirada el «llanto porque me caí» del «llanto porque el zumo venía en la taza equivocada».

Cuando te has convertido en un experto en carritos, termómetros, dibujos animados y rabietas infantiles,
cuando en realidad lo que querías era ser una estrella del rock. O, al menos, dormir hasta las nueve.

Tengo cuatro. Sí, por voluntad propia. No, no estoy loco. Bueno, no del todo.

Cada día aprendes de nuevo

Y cada día descubro algo nuevo sobre mí mismo.
Por ejemplo, que puedo leer el mismo cuento en voz alta doce veces seguidas.

Que puedo contener las ganas de estrangular a alguien que, a las 5:40 de la mañana, pregunta: «¿Y si la cebra tuviera un pepino por cola?...».

Que puedo querer a alguien hasta perder la cabeza y, aun así, soñar con pasar aunque sean quince minutos a solas en mi guarida del bosque.

La verdadera paternidad es estar ahí

Un padre no es un «bien hecho», ni «el que trae el pan», ni «el cabeza de familia».
Es, sencillamente, el que está ahí. Cada día. A veces en zapatillas. A veces al límite.
Pero ahí.

Felicito a todos los que aguantan.
A los que no han salido corriendo. A los que no convierten la paternidad en un espectáculo.
Aunque algunos días parezca que todo se sostiene con cinta adhesiva y café.

¡Feliz Día del Padre!