Los mejores y peores tours en helicóptero de Sudamérica

2 de junio de 20252 min
Los mejores y peores tours en helicóptero de Sudamérica

Mi ranking de tours en helicóptero por Sudamérica

Me encanta volar y, cuando surge la oportunidad de ver algo bonito desde el aire, no la dejo pasar. Este es mi ranking de experiencias:

🤮 Chile, las líneas de Nazca — 4/10

Los libros de texto dicen que los geoglifos del desierto solo se ven a vista de pájaro. ¡Mentira! Justo al lado de la carretera hay unas torres metálicas desde las que se aprecian de maravilla. A los turistas los pasean sobre el desierto en una avioneta fumigadora que no para de temblar, el paisaje es monótono y encima te marea. No lo recomiendo.

😎 Brasil, Río de Janeiro — 10/10

¡El tour en helicóptero más bonito del continente! Océano, playas, una ciudad imponente repartida por las colinas y la estatua de Cristo velando por todo. Y, al mismo tiempo, el control de seguridad más despreocupado del aeropuerto: no revisan las maletas ni te piden documento alguno. Será que el aura del santo de la ciudad nos protege a todos.

😁 Brasil, las cataratas del Iguazú — 8/10

El sistema de cataratas más imponente del mundo. Su parte más famosa es la “Garganta del Diablo”, un anfiteatro de 270 grados rodeado de saltos de agua. Impresionante y precioso: ¡el helicóptero se acerca hasta la mismísima Garganta! Le quité dos puntos porque desde abajo, en lancha, puedes meterte dentro de la propia catarata, y esa experiencia es mucho más brutal.

😎 Argentina, la isla Martín García — 9/10

La isla donde estuvo desterrado un expresidente, justo en la frontera con Uruguay. El lugar perfecto para una cita: un vuelo precioso sobre el delta del Río de la Plata, la curiosa arquitectura de la isla, un almuerzo en un restaurante auténtico y cocodrilos en la costanera.

😁 Argentina, Buenos Aires — 8/10

Simplemente es muy agradable volar sobre tu propia ciudad y reconocer tus lugares favoritos.

🥲 Perú, Machu Picchu — 0/10

¡Un lugar sin helipuerto... aunque bien que haría falta uno! El antiguo templo inca está protegido por los Andes y solo se puede llegar en tren. ¡Pero llegar volando habría sido mucho más bonito!