La Montaña Arcoíris de Perú: cómo llegar sin quedarte sin aliento

29 de mayo de 20252 min
La Montaña Arcoíris de Perú: cómo llegar sin quedarte sin aliento

La Montaña Arcoíris de Perú — cómo llegar sin perder el aliento

Como ya he comentado alguna vez, me encantan las maravillas naturales, sobre todo las que no hay que contemplar a través de una multitud de turistas. Y sí, detesto bajarme del coche por encima de los 3500 metros. Pero por lugares como la Montaña Arcoíris (Vinicunca) a veces toca hacer un esfuerzo. Aquí te cuento cómo lograrlo con el mínimo estrés y el mínimo esfuerzo.

Cuándo ir para evitar las multitudes

Todos los autobuses turísticos descargan su preciada mercancía allá arriba por la mañana. Después del mediodía la montaña empieza a vaciarse, y hacia las tres de la tarde ya se puede disfrutar de algo de paz y silencio. Yo me desvié de la carretera principal al mediodía, y resultó ser el momento perfecto. Si quieres ahorrarte el baile de minibuses peleándose por un hueco en las curvas cerradas, llega temprano.

A pie o a caballo: cómo subir a 5000 metros

Una altitud de 5000 metros no es ninguna broma. Con un par de pasos cuesta arriba, los pulmones ya piden auxilio a gritos mientras el cerebro sueña con una máscara de oxígeno. El sendero hasta el mirador lleva un par de horas, pero por suerte hay caballos. Problema resuelto, ¿no? Te subes, llegas arriba y te haces unas fotos para Instagram. Salvo que esto es Latinoamérica, amigos.

Subes a caballo hasta una caseta a media montaña, con la meta ya a la vista, y los señores te dicen: «Bájate. Hasta aquí. De aquí para arriba es peligroso». Y eso que abajo habían prometido llevarte hasta la mismísima cima, no hasta el baño que hay debajo de ella. Tras diez minutos de negociación, resultó que en el mirador hay un sheriff apostado que reparte multas a todo caballo que se atreva a subir más alto. Ningún caballo resultó herido durante nuestro viaje.

Por qué en Latinoamérica no llegas a ningún lado sin español

Cuando saqué el dron a dar una vuelta, los sheriffs no se anduvieron con rodeos: vinieron corriendo de inmediato a informarme de cuánto era la multa por media hora de vuelo.

Si piensas viajar por Latinoamérica, aprende español: ¡te abre muchas puertas!

Lo que de verdad importa: las vistas y algo de aventura

Latinoamérica siempre es un poco una aventura, donde las reglas pueden cambiar a mitad de partida. Lo importante es disfrutar de las vistas. Valen la pena.