El futuro de la IA: lo que nos espera en los próximos tres años

13 de junio de 20252 min

Ya hemos cruzado el horizonte de sucesos.
El punto de no retorno ha quedado atrás. Aunque todavía no hemos inventado robots que se ocupen de todas las tareas rutinarias ni curas instantáneas para todas las enfermedades, GPT-4 y otros sistemas ya son más inteligentes que las personas en muchas tareas. Y dibujan gatitos mejor que nosotros. A partir de aquí, la cosa solo irá más rápido.

Hacia dónde va todo

Lo más importante no es solo automatizar el trabajo rutinario, sino acelerar el progreso científico y aumentar la productividad. La IA ya está haciendo que los científicos sean entre dos y tres veces más productivos.

Lo que nos espera (si todo sigue como va)

2025: los agentes de IA podrán encargarse de tareas cognitivas complejas, como escribir código. La programación cambiará por completo.

2026: surgirán sistemas capaces de dar con nuevas ideas científicas por sí solos. Es decir, no solo ayudar, sino inventar de verdad.

2027: comenzará el despliegue de robots físicos capaces de operar en el mundo real.

Inteligencia más barata que el agua

En la década de 2030 nos espera una era de abundancia. Las limitaciones que hoy frenan el progreso desaparecerán. La inteligencia será tan accesible como la electricidad.

Un dato curioso: una sola consulta a ChatGPT consume apenas 0,34 Wh de energía. En el futuro, el coste de la computación será insignificante.
La IA ayudará a crear nueva IA, y los robots ensamblarán robots. El ciclo de autorrefuerzo ya está en marcha.

Qué significa esto para nosotros

Muchas profesiones desaparecerán. Surgirán otras nuevas. Los sistemas sociales se irán adaptando: no de forma instantánea, pero sí gradual. Aparecerán nuevos contratos sociales y nuevas reglas del juego.

Lo que hoy parece un milagro —una IA que escribe novelas, desarrolla medicamentos, descubre nuevos materiales— mañana será algo cotidiano.
Descubrimientos científicos en un año en lugar de décadas.

Los principales riesgos

El reto más serio es resolver el problema del alignment: lograr que la IA trabaje en interés de las personas.

Ya vemos cómo los algoritmos de las redes sociales manipulan nuestra atención. Si no diseñamos bien la arquitectura de la IA del futuro, el peligro será mucho mayor que la zombificación de las redes.

Esto es un breve resumen del ensayo de Sam Altman sobre el futuro de la IA.

¿Qué pienso yo de todo esto?
Si eres emprendedor, o simplemente alguien que quiere crear algo nuevo, nunca ha habido mejor momento para empezar.
Salvo ayer, por supuesto.

Por delante nos espera una auténtica reconfiguración del mundo. Y estamos apenas al principio.