La fiscalidad justa es un tema cada vez más candente en el debate público
Cada vez más europeos se movilizan a favor de impuestos adicionales a los superricos, supuestamente para financiar la sanidad, la educación y otros servicios públicos.
¿Dónde es más fuerte el apoyo a un impuesto sobre el patrimonio?
Italia encabeza la lista: el 94 % de los italianos encuestados respalda gravar a los superricos para mejorar el sistema sanitario.
El segundo puesto — España (91 %), seguida de Francia (90 %), el Reino Unido (89 %) y Alemania (85 %).
¿Qué dicen las encuestas del Eurobarómetro?
El 80 % de los ciudadanos de la UE cree que las multinacionales deberían pagar un impuesto mínimo en cada país donde operan, y el 65 % apoya un impuesto especial sobre los ciudadanos más ricos (según datos del Eurobarómetro).
El apoyo es especialmente alto en Hungría (78 %) y en los Balcanes — Bulgaria y Croacia (71 % cada una).
¿Por qué calan estas medidas?
Los encuestados están a favor de cerrar los vacíos legales para que ese dinero se destine a mejorar los servicios públicos, una idea respaldada por el 94 % en Italia, el 91 % en el Reino Unido, el 90 % en España y Francia, y el 86 % en Alemania.
¿Qué ideas reciben menos apoyo?
Destinar los ingresos a las energías renovables solo convence a entre el 75 % y el 88 %, según el país, y hasta un 18 % de los encuestados alemanes se opone.
La mejora del aislamiento de las viviendas sale aún peor parada: los alemanes son los más escépticos (un 28 % en contra) y en el resto de países la oposición ronda el 20-22 %.
¿Dónde existen ya impuestos sobre el patrimonio en Europa?
Por ahora, solo Noruega, España y Suiza tienen impuestos sobre el patrimonio neto.
Francia, Italia, Bélgica y los Países Bajos gravan determinados tipos de activos.
¿Qué se debate a nivel internacional?
En el marco del G20 se habla de un impuesto anual mínimo del 2 % sobre los activos de los superricos (aquellos con un patrimonio superior a los 1000 millones de dólares).
Conclusión: ¿elige Europa la justicia fiscal o castigar el éxito?
Europa va por un camino en el que castiga a quienes crean capital (¿nos suena de algo?) en lugar de estimular la inversión y el crecimiento.