Nuevo decreto en Argentina: entrar como turista se convierte en una odisea de supervivencia

El nuevo decreto de Milei convierte la entrada al país, incluso para los turistas, en una auténtica odisea de supervivencia.
Qué ha cambiado para los turistas
Ahora no basta con enseñar el pasaporte: pueden obligarte a firmar un juramento de lealtad y, si viajas con un niño, incluso retirártelo temporalmente si les pareces sospechoso. Sin juicio. Sin abogado. Solo porque el agente de fronteras está de mal humor.
Las nuevas obligaciones de las aerolíneas
Las aerolíneas ahora están obligadas a deportar a los turistas por su cuenta si estos no tienen seguro o les faltan papeles.
Traducido al cristiano: para subirte a un vuelo a Argentina te van a escudriñar igual que en una entrevista en la embajada de EE. UU. Con la diferencia de que en la embajada, al menos, las reglas se entienden.
La paradoja: en vez de pelear por los turistas, pelean contra ellos
Mientras el resto del mundo compite por atraer turistas, Argentina compite por ahuyentarlos.
¿Y ahora qué?
¿Quién es el siguiente: interrogar a las embarazadas? ¿O una carpa de 48 horas en Ezeiza para «pruebas de integración»?